jueves, abril 29, 2010

Nido José Olaya: ternura entre la ilusión y la decepción

Siempre saltan las nostalgias. Siempre después de largos años olvidadas en algún resquicio de nuestra acelerada rutina, temerosas de nuestra reacción. Siempre escondidas, como si no se encontraran en un mundo tan cambiado, tan inhumano, de tan poco contacto real, de casi ningúna voz transmitida únicamente por el viento, de nuestras bocas, a nuestros oidos.